| ENFERMEDADES 
Enfermedades caninas comunes
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DESPARASITACIONES
Los perritos pueden actuar como receptores de muchos tipos de parásitos internos y externos. Estos se pueden adquirir de muchas formas y aunque los hayas desparasitado una vez, siempre pueden volver, por esta razón es vital que consideres dentro de los cuidados mantenerlo libre de parásitos con un buen manejo
antiparasitario.
Los parásitos internos viven dentro del aparato digestivo de tu mascota, torrente sanguíneo u órganos internos. Se pueden adquirir desde antes de su nacimiento por la madre vía transplacentaria o vía láctea después de nacer. Existen otros parásitos internos que se adquieren por el ambiente o por traspaso de otros animales. Te sugerimos que consultes con tu veterinario que antiparasitario usar, el calendario básico de desparasitación es
el siguiente:
Los parásitos externos son aquellos que viven en la superficie de tu perrito, causando irritación a la piel, inflamación y pérdida de pelo. Si cepillas regularmente a tu cachorro, lo mantienes en un ambiente limpio, seco y lo alimentas de forma equilibrada, es menos proclive a contraer estos parásitos. El ejemplo más común es la pulga, que es causante de las alergias más comunes en los perros y además es transmisor de parásitos internos. Tenemos otros ejemplos como la garrapata, hongos y ácaros que ocasionan muchos problemas en la piel de nuestros perritos.

PARVOVIRUS
¿Qué es la infección por Parvovirus Canino?
Esta enfermedad, llamada parvovirosis canina (PVC), es una infección causada por un virus, es grave, sumamente
contagiosa y afecta principalmente el tracto gastrointestinalde los cachorros, perros adultos y otros caninos salvajes. También puede dañar el músculo cardiaco en cachorros muy pequeños y cachorritos no nacidos aún. Ha sido identificada desde 1978 y tiene una distribución mundial.
¿Cómo se trasmite el Parvovirus Canino?
La enfermedad se transmite por contacto cuando los cachorros y perros adultos ingieren el virus que se encuentra en la materia fecal proveniente de perros infectados. El virus es muy resistente a las condiciones ambientales extremas y puede sobrevivir por largos periodos detiempo. Pequeñas cantidades de hecesque contengan el virus pueden servircomo reservorio de la infección y el virus es fácilmente transmitido de lugara lugar transportado en el pelo o en los miembros del perro o en jaulas contaminadas, zapatos yotros objetos.
¿Cuáles perros tienen más riesgos?
Todos los perros que no han sido vacunados contra parvovirus canino tienen el riesgo de ser afectados, sin embargo,
en los cachorros se aumenta el riesgo de adquirir la enfermedad entre el destete y los cuatro meses de edad. También ciertas razas parecen presentar un riesgo másalto en la severidad de la enfermedad (por ejemplo, los perros Rottweiler y el Doberman Pinscher).
¿Cuáles son los síntomas de la infecciónpor parvovirus?
Los primeros signos de la infección son depresión,pérdida del apetito, fiebre y a menudo diarrea severa sanguinolenta.
Los perros pueden deshidratarse rápidamente debido al vomito y a la diarrea, y la mayoríade las muertes debido al
virus de parvovirus ocurren dentrode las primeras 48 a 72 horas posteriores al inicio de los signos clínicos. Si su cachorro o perro adulto muestra alguno de estos síntomas comuníquese de inmediato consu Médico Veterinario.
¿Cómo se diagnostica y se trata la infecciónde parvovirus?
Su Médico Veterinario hará el diagnostico inicial de la enfermedad basándose en los signos clínicos y los análisis de
laboratorio. No existen medicamentos específicos que maten al virus en animales infectados.
El tratamiento de la infección debida a parvovirus debe iniciarseinmediatamente consistiendo en esfuerzos primarios para combatir la deshidratación reemplazando la pérdida de electrolitos y líquidos, controlando el vómito y la diarrea y previniendo las infecciones secundarias. Los perros enfermos deben mantenerse abrigados y con una buena
alimentación, y deben separarse de otros perros.
Es esencial la limpieza y desinfección de las perreras y otras áreas donde los perros se alojan para controlar la
dispersión de el virus. El virus de parvovirus canino no es fácil de destruir, por lo tanto usted debe consultar a su
Médico Veterinario para obtener consejos específicos con relaciónal uso adecuado de substancias y agentes desinfectantes para la limpieza.
¿Cómo se previene el Parvovirus?
La vacunación y la buena higiene son componentes desuma importancia en la prevención del parvovirus canino.
Vacunación La vacunación es muy importante. Los cachorros pequeños son muy susceptibles a la infección,
particularmente porque la inmunidad natural proveída enla leche materna disminuye antes de que el propio
sistemainmune de los cachorritos madure lo suficiente para combatir la infección. Si un cachorrito es expuesto al
parvovirus canino durante este lapso de protección disminuida, puede llegar a enfermarse.
Una preocupación adicional es que la inmunidad proveída por la leche materna puede interferir con una respuesta
efectiva devacunación. Esto significa que aun aunque los cachorritoshayan sido vacunados pueden sucumbir al
parvovirus.
Para disminuir esta falta de protección durante los primeros meses de vida y proveer adecuados niveles de seguridad en contra del parvovirus durante los primeros meses devida, se recomienda administrar a los cachorritos una seriede
vacunaciones que conferirán la protección adecuada.
Para proteger a sus perros adultos, los dueños deben de estar seguros que la vacunación por parvovirus debe estar
vigente. Pregúntele a su Médico Veterinario acerca de la vacunación, la duración de la inmunidad y el programamás
adecuado para su mascota.
A pesar de que se lleve a cabo una vacunación adecuada, existe un pequeño porcentaje de perros que no desarrollan inmunidad que los proteja y permanecen susceptibles ala infección.

MOQUILLO
El moquillo canino ataca donde quiera que haya perros. De todas las enfermedades es esta la numero uno.
Más del 50% de los perros adultos no vacunados contraen esta enfermedad. Entre los cachorros, la tasa de
mortandad por motivo de moquillo es alta. Aunque un perro no muera, su salud puede quedar permanentemente
deteriorada.
Una infección de moquillo canino puede dañar el sistema nervioso irreparablemente, al igual que su sentido del olfato,
del oído o de la vista. La parálisis parcial o total no es nada rara, y otras enfermedades, especialmente la neumonía,
atacan frecuentemente a los perros que han sido debilitados por una infección de moquillo. Los perros jóvenes y los cachorros son los más susceptibles a la infección. La enfermedad ataca igualmente a los
perros mayores, aunque con mucha menos frecuencia. La hepatitis infecciosa canina ocurre a menudo simultáneamente con el moquillo canino. Ni el moquillo ni la hepatitis canina pueden transmitirse al hombre.
¿Que hace el moquillo canino?
El moquillo canino es una enfermedad extremadamente contagiosa provocada por un pequeño virus; se transmite
con mayor frecuencia por medio del contacto con las mucosidades y las secreciones acuosas de los ojos y hocico
de los perros infectados. El contacto con la orina y las heces fecales de los perros infectados puede resultar igualmente
en infección. Un perro sano puede infectarse sin entrar en contacto con un animal infectado.
Los criaderos y los corrales para perros, al igual que cualquier otra área usada por perros infectados pueden albergar el virus del
moquillo canino. El virus puede ser transmitido por las corrientes de aire y objetos inanimados.
A menos que se fuese a mantener al perro completamente aislado, es prácticamente imposible evitar que se exponga
a la enfermedad. Prácticamente todo perro que alcance el año de edad ha estado ya en contacto con el virus.
El moquillo presenta muchos signos que no siempre son característicos. Es por esta razón que se puede demorar el
tratamiento hasta el punto de no llegar a darse. Frecuentemente, la enfermedad produce algo así como un resfriado
severo. La mayoría de los perros infectados tienen fiebre.
Los animales expuestos a la enfermedad pueden contraer bronquitis, neumonía e inflamación del estomago y de los
intestinos. Los primeros signos del moquillo que el dueño del perro puede detectar son: estrabismo, congestión
y secreción de pus en los ojos. Son frecuentes también, una reducción en el peso, tos, vómitos, secreciones nasales
y diarrea.
En los estados mas avanzados de la enfermedad, el virus ataca con frecuencia el sistema nervioso, provocando una
parálisis parcial o completa, como también tic y convulsiones. Los perros que sufren la enfermedad se muestran
generalmente apáticos y tienen muy mal apetito.
Hay casos en que los síntomas pueden ser muy tenues y que no lleguen a detectarse, o puede que el perro tenga
solamente una ligera fiebre durante un par de semanas.
Los problemas nerviosos pueden aparecer a veces semanas después que el animal se ha recuperado de los primeros síntomas de la infección. Hay ocasiones en que el virus causa
rápido crecimiento de las células de queratina endurecidas en el cojinete plantar.
El moquillo es tan común y sus signos son tan variados que cualquier perro joven que este enfermo deberá traerse a
la veterinaria para un diagnostica definitivo.
Prevención y protección:
Los perros que sobreviven a una infección natural pueden desarrollar inmunidad para protegerse del moquillo
durante el resto de su vida. Hay muchos perros - especialmente cachorros - que no sobreviven a una infección
adquirida naturalmente. La protección más segura es la vacuna, pero desgraciadamente, los científicos no han
inventado todavía una vacuna contra el moquillo que garantice la inmunidad del perro durante toda su vida con una
sola serie de aplicaciones.
Los cachorros que nacen de hembras inmunes al moquillo adquieren cierto grado de
protección natural por un tiempo.
Si la madre amamanta a los cachorros, los mismos obtienen una inmunidad adicional gracias a las sustancias en el calostro, o primera leche.
El grado de protección que un cachorro recibe, varia en proporción a la cantidad de anticuerpos que la madre tenga,
pero nunca será completamente suficiente. Esta inmunidad pasiva transmitida por la madre disminuye con gran rapidez a las dos semanas de nacido.
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